Fibtray: innovación en envases sostenibles para avanzar hacia un modelo alimentario más circular
La sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico para el sector agroalimentario, especialmente en un ámbito tan crítico como el del envasado. Reducir el uso de plástico sin comprometer la seguridad alimentaria, la eficiencia industrial ni la vida útil de los alimentos es hoy uno de los grandes desafíos. En este contexto surge Fibtray®, una startup que ha desarrollado una solución innovadora de envases de fibra reciclable compatibles con atmósfera modificada (MAP).
Fibtray forma parte del Programa de Aceleración de La Vega Innova, donde está impulsando el escalado de una tecnología con alto potencial de impacto para la industria alimentaria. Conversamos con Pablo G. Monera, CEO y cofundador de Fibtray, para conocer el origen del proyecto, su propuesta de valor y su experiencia dentro del programa.
Del reto del plástico a una oportunidad de innovación real
La idea de Fibtray nace de una observación clara: aunque existen alternativas sostenibles al plástico, muchas no cumplen con los requisitos técnicos que exige la industria alimentaria. Según explica Pablo G. Monera, el reto no estaba solo en sustituir el plástico, sino en hacerlo sin perder funcionalidad.
“Nos dimos cuenta de que muchas soluciones sostenibles no eran viables para productos que requieren atmósfera modificada. Ahí vimos una oportunidad clara de innovación”, señala.
Desde el inicio, el equipo tuvo claro que la solución debía ser industrialmente viable, capaz de integrarse en las líneas de envasado existentes sin necesidad de grandes cambios. Este enfoque ha marcado el desarrollo de la tecnología desde sus primeras fases.
Una propuesta de valor basada en tecnología, funcionalidad y sostenibilidad
La solución de Fibtray permite reducir hasta un 96 % del plástico presente en las bandejas tradicionales, manteniendo prestaciones clave como la hermeticidad, la resistencia y la compatibilidad con MAP. Todo ello a través de un envase fabricado principalmente con fibra reciclable, que puede depositarse directamente en el contenedor azul.
Para Pablo G. Monera, el valor diferencial está en haber logrado el equilibrio entre sostenibilidad y exigencias técnicas:
“Nuestro objetivo era demostrar que se puede reducir drásticamente el plástico sin comprometer la seguridad alimentaria ni la eficiencia industrial”.
Este desarrollo se apoya en una tecnología patentada internacionalmente, con protección en más de 30 países, lo que refuerza tanto la solidez del proyecto como su potencial de escalabilidad global.

Impacto ambiental y economía circular
Más allá de la reducción del plástico, Fibtray pone el foco en el impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida del envase. La posibilidad de reciclarlo como papel-cartón simplifica la gestión de residuos tanto para la industria como para el consumidor final, favoreciendo modelos de economía circular más eficientes.
“Queremos que la sostenibilidad no sea solo un mensaje, sino algo tangible y fácil de aplicar tanto para las empresas como para el consumidor”, explica Monera.
Este enfoque encaja especialmente bien con las estrategias de sostenibilidad de grandes envasadores y distribuidores, cada vez más comprometidos con la reducción de su huella ambiental.
Un modelo de negocio pensado para escalar
Fibtray ha apostado por un modelo de licencias industriales, que permite acelerar la adopción de la tecnología sin necesidad de asumir directamente la fabricación a gran escala. Este enfoque facilita la internacionalización y la colaboración con actores industriales ya consolidados.
Según su CEO, esta estrategia responde a una visión clara de crecimiento:
“Licenciar nuestra tecnología nos permite llegar antes al mercado y adaptarnos a distintos contextos industriales sin perder el control tecnológico”.
Equipo, experiencia y visión emprendedora
El proyecto cuenta con un equipo con experiencia en innovación industrial y escalado internacional, un aspecto clave en un sector tan exigente como el del packaging alimentario. En Fibtray destacan la importancia de combinar una sólida base tecnológica con una clara orientación al mercado.
“Puedes tener una gran tecnología, pero si no resuelve un problema real del cliente, no funciona”, apunta Monera.
Fibtray en el Programa de Aceleración de La Vega Innova
La participación en el Programa de Aceleración de La Vega Innova está siendo un elemento clave en esta etapa de crecimiento. Desde Fibtray valoran especialmente el acompañamiento estratégico y la conexión con el ecosistema agroalimentario.
“La Vega Innova nos está ayudando a validar nuestra propuesta de valor en un entorno muy alineado con nuestro mercado objetivo”, destaca.
Además, el intercambio con otras startups del programa está permitiendo compartir aprendizajes y acelerar procesos comunes a muchos proyectos innovadores.
Mirando al futuro del envasado alimentario
Fibtray se posiciona como una solución alineada con las nuevas exigencias regulatorias, ambientales y de mercado. Su visión es clara: contribuir a un modelo de envasado más sostenible, sin renunciar a la eficiencia ni a la seguridad alimentaria.
Desde La Vega Innova, iniciativas como Fibtray demuestran cómo la innovación tecnológica puede traducirse en soluciones reales, escalables y con impacto positivo, reforzando la transformación del sector agroalimentario hacia un futuro más sostenible y competitivo.
Noticias relacionadas:
2025: un año clave para consolidar a La Vega Innova como ref...
No te pierdas nada de La Vega Innova
Regístrate en nuestro boletín para recibir actualizaciones periódicas sobre todo lo que está sucediendo en nuestro iHub.
